Ciencia – Religión – Ideología:

Mejoramiento del hombre y santidad de la vida

Experimentos eugenésicos secretos en las décadas del '20 y del '30

del siglo XX en la antigua Unión Soviética

 

— Zlatica Plašienková*

 

 

Science – Religion – Ideology: Enhancement of Man and Sanctity of Life (some secret experiments in Eugenics in the 20´s of the 20th century in the former Soviet Union)

 

Abstract

 

In my paper, I would like to point out the current issue of understanding of man enhancement and the sacredness of human life on the background of relationship apprehension of science and religion, which play an important role in the life of society and the individual, but that may be misused in the name of some social ideology.

 

Concretely, I want to focus on the description of some secret experiments in eugenics in the 20´s of the 20th century in the former Soviet Union, when science (and eugenics) was in opposition to religion and in the service of communist atheistic ideology and its main social utopia about the future of mankind. Such ideology required to create the new man scientifically, builder of communism and the new world order. It was also about enhancement of a man without respect for human dignity, without respect for life and its sacredness. At the same time, there is manifested a desire for immortality, which science should provide instead of religion. Soviet ideology has built its ideas only on the materialistic basis and Darwinism, while the religion and its assessment of life as a creation of God was considered as bourgeois ideology, which had to be removed, while the final decision should entirely be made by science.

 

Science, however, was dominated by communist ideology, which led science to where and how it needed. In the field of eugenics, there were done secret experiments which were expected (in case of their success) to be officially extended. There were some types of experiments of the man and the human species enhancement. The exchange of human blood in order to stay young and healthy (the realization of initial transfusions without the incompatibility of blood types knowledge made by A. Bogdanov) and crossbreeding humans and apes (chimpanzees and orangutan) for the purpose of new species, a kind of human-ape hybrid that would fulfill policy objectives (in chemical laboratory) and very hard and dangerous work (made by I. Ivanov).

 

There was also the intention of A. Serebrovskij to experiment with Soviet women fertilization (artificially inseminating women) by sperm of revolutionary heroes, political leaders (the formation of a kind of sperm bank communist officials).

 

Experiments, however, were unsuccessful. Science did not create this hybrid and nowadays we know that it could not have been created, that the exchange of blood did not maintain no one in permanent youth and health, and so, once again there was shown that the ideology has no place in science. Only the free dialogue of science, religion and philosophy can be fruitful. This dialogue is now necessary when dealing with such bioethical issues that also relate to human enhancement, but on the basis of respect for ethical principles and values, including the sanctity of life and its sustainability on our planet.

 

Key words: Science, Religion, Ideology, Eugenics, Enhancement of Man, Sanctity of Life, secret experiments, Soviet Union

 

 

"La Eugenesia tiene por delante un gran ideal que proporciona sentido a la vida y justifica las víctimas. Este ideal consiste en la creación (por vía de una labor consciente de varias generaciones) de un nuevo tipo de hombre, un conquistador de la naturaleza y un creador de la vida. Eugenesia es la religión del porvenir y cuenta con sus profetas.“

(año1922)

 

Nikolai Koltsov (1892-1940)

(Director del Instituto de la Biología experimental de Moscú)1

 

 

 

Introducción

 

Uno de los problemas básicos que quisiera abordar en mi presentación es el problema de las intervenciones y „experimentos“ en el ser humano, lo que en actualidad denominamos como „el mejoramiento del hombre“. Este tema pertenece al área de la actual Bioética y yo lo quiero ilustrar sobre el trasfondo de las relaciones existentes entre la ciencia, religión e ideología, teniendo en cuenta los hechos históricos y las relaciones que tienen con la Eugenesia.

 

Al empezar me gustaría recordar una cosa bien conocida: Con el desarrollo de los conocimientos científicos hoy en día ocurre que en la ciencia vemos una cada vez más profunda especialización y atomización. Al mismo tiempo se demuestra una cada vez más aguda necesidad de la interconexión de dichos conocimientos, y esto no solamente dentro de una disciplina científica, sino ante todo de manera interdisciplinaria. Un ejemplo actual de este proceso lo presentan los conocimientos dentro del área de la bioética. El tema que es objeto de mi presentación pertenece precisamente a este área. Iré reflexionando sobre el mismo dentro del contexto histórico ya que pienso que la Historia no solamente puede enseñarnos muchas cosas, sino que es precisamente ella, de la que no deberíamos olvidarnos en la actualidad. Es Historia la que apunta también sobre las complicadas relaciones que hubo entre la ciencia y la religión, sobre su antagonismo y mutuo rechazo. Y también es Historia la que destapa la relación entre la ciencia y la ideología, mejor dicho la subordinación y el abuso de la ciencia por parte de la ideología y de la política. También nos demuestra la Historia el fanatismos de algunos científicos que aceptaron (de manera libre o forzada) una ideología en cuyo nombre estaban dispuestos a hacer cualquier cosa sin prestar atención a las víctimas humanas.

 

La trágica consecuencia de dichas relaciones ha sido hasta hace poco el hecho de considerar al ser humano y a su vida solamente como un objeto de experimentos científicos y sociales. Desde el punto de vista filosófico podemos hablar de la instrumentalización del homo sapiens que se entendía tal solo como un medio y una herramienta mecánica para llevar al cabo unos ciertos propósitos socio-políticos. Esta instrumentalización estaba ligada a la negación del propio valor de la vida humana, al rechazo de su caracter sagrado y a la privación del hombre de su dignidad humana. El resultado de ello han sido millones de muertos, asesinados y torturados a muerte en los laboratorios biológicos y químicos, en las prisiones (campos de concentración y gulags) o durante los duros y agotadores trabajos forzados.

 

 

Percepción del hombre o la imagen del hombre

 

La mirada al ser humano (y su lugar en la sociedad) pertenece entre las básicas concepciones filosóficas pero también teológicas y muchas veces ideológico-políticas de cada época. Todas las épocas tienen su idea sobre el hombre y su naturaleza y también sobre su tarea en la sociedad. A esta idea se está ligando la necesidad de cambiarlo, eventualmente compenzar o eliminar sus deficiencias, formarlo mediante la educación, cultivarlo, refinarlo etc. Con otras palabras podemos hablar de la necesidad de un „mejoramiento“, perfeccionamiento desde diferentes aspectos y esto ante todo por la preocupación por el desarrollo humano. No obstante, hoy podemos hablar también de la capacidad humana de transformarse a sí mismo por vía biológica. Desde cierta compensación de sus imperfecciones el humano llegó a sobrepasar sus limitaciones “biológicas“ en tal grado que cabe preguntarse ¿hay límites para este sobrepaso y dónde están los límites de este perfeccionamiento, de este “mejoramiento“?

 

 

El mejoramiento humano

 

“El mejoramiento del ser humano“2 puede ser de diferente índole y realizable en varios niveles. Hoy en día distinguimos entre el mejoramiento físico, biológico, pero también cognitivo, social etc. El mejoramiento se puede alcanzar por medio de diferentes herramientas y a menudo tiene que ver con las manipulaciones genéticas. Aquí se está abriendo una serie de nuevas preguntas, ante todo la pregunta ¿qué es lo moralmente aceptable y qué ya no lo es? ¿qué es lo que la sociedad hasta puede permitir por las leyes y qué se debería prohibir? En la discusión entran no solamente los aspectos morales o religiosos, sino también legales.

 

El más problemático es el mejoramiento genético relacionado con la creación del nuevo hombre (hoy le decimos “el hombre posthumano“), o sea con la creación de una nueva especie biológica. En cierto sentido este mejoramiento continua en el “esfuerzo humanístico“ del pasado pero también se sirve de métodos que no son nada “humanísticos“. En efecto, con ayuda de las tecnologías de punta se está intentando conseguir un ser genéticamente modificado, un hombre posthumano.

 

Por un lado se trata de la interconexión de los procesos biológicos y cibernéticos (ante todo gracias a las nanotecnologías), por otro lado se aspira un mejoramiento genético (en forma de una intervención terapéutica o la “nueva, no terapéutica“, las dos a nivel de los genes).

 

El segundo tipo de intervenciones está conocido desde hace mucho tiempo y está ligado al desarrollo de una disciplina biológica – la Genética – que en su evolución histórica contiene también rasgos de la Eugenesia.

 

 

Un poco de historia de la Eugenesia

 

A pesar de que la eugenesia clásica en su estrecho significado de palabra (entendida como el cruzamiento intencional del género humano con el fin de reforzar algunas de sus aptitudes y de mejorar la raza) la fechamos en el siglo XIX (1883) y la relacionamos con el nombre de F. Galton, el antropólogo y psicólogo británico, cabe mencionar que tenemos informaciones sobre ciertas ideas y recetas de cómo mejorar al humano mediante la reproducción selectiva ya de la época de los antiguos griegos. Son bien conocidas las ideas de Platón sobre el mejoramiento de la raza humana cuya reproducción hasta debería ser controlada por el estado. También tenemos conocimiento sobre las prácticas de los espártanos, romanos etc.

 

La Eugenesia se hizo famosa en el sentido negativo ante todo dentro del contexto de la teoría fascista sobre la pureza de la raza, la aniquilación de grupos étnicos, los experimentos llevados a cabo en los campos de concentración, etc. Sin embargo, antes de que los nazis alemanes hubieran desarrollado todas estas prácticas, se realizaban experimentos eugenésicos clandestinos ya muy poco después de acabada la primera guerra mundial y tras la victoria de la Revolución (bolchevique) en Rusia, es decir a principios de la tercera década del siglo XX.

 

 

La situación en Rusia después de la Revolución del 1917

 

Tras la Revolución rusa del 19173 el gobierno afrontaba muchos problemas. La atrasada Rusia habría de entrar directamente en una nueva época, avanzada científica y tecnológicamente, y en ella habría de regirse por una idea principal o, mejor dicho, una utopía social – la de crear una nueva sociedad y un nuevo orden mundial. Muy pronto se demostró que tal creación social requería también de un “nuevo“ hombre, un hombre perfecto, el edificador del comunismo, un nuevo ciudadano del mundo o una nueva humanidad, la cual no estaría guiada por la “moral burguesa“ ni por ninguna religión, sino se desenvolvería sobre las bases científicas.

 

La idea de cambiar al “hombre – producto del viejo orden mundial“ en dimensiones masivas penetró entonces también en los ámbitos científicos (biología, genética, primatología, fisiología o Eugenesia) y desembocó en la realización de experimentos que (en su época) eran singulares y fueron ensayados por destacados científicos de la época de los años 20, hasta su prohibición a principios de los años 30 del siglo XX.

 

Los experimentos que voy a mencionar son testimonio de cómo la biología (ciencia) y la ideología habían “unido sus fuerzas“ con el fin de solucionar todos los problemas que el nuevo orden entabló y que exigía resolver. Muchos de los científicos compartían la convicción de estar en la vía correcta y por su propia cuenta emprendieron el viaje de nuevos ensayos, ante todo de carácter eugnésico, cuyo sentido debería ser el mejoramiento de las características del “hombre soviético“.

 

La base teórica la formaba por supuesto el darwinismo y el materialismo. La eugenesia recibió el atributo socialista – con el fin de ir mejorando a masas de personas. Después de la muerte de Lenin, líder de la revolución, la eugenesia socialista (igual que todo lo demás) pasó al poder político e ideológico de Stalin.4

 

Para la complejidad del cuadro considero necesario mencionar que fuera de los planes ideológicos bolcheviques de construir una nueva sociedad y un nuevo hombre a base del desarrollo y aplicación de una nueva ciencia –eugenesia– llegaron a ser precisamente la enfermedad y la muerte de Lenin en 1924 el estímulo para tales experimentos. Tras su muerte, la élite comunista empezó a dirigirse a los médicos para aprovechar sus últimos conocimientos con el fin de prolongarse la vida, eliminar el envejecimiento o, incluso, para evitar la muerte.5

 

En la Rusia sovética empezaron a realizarse ensayos cuyos propósitos estaban ligados a la superación de la muerte o, al menos, a la prolongación de la vida, creación de una nueva forma de vida, creación de un nuevo ejército de hombres luchando por el comunismo. Incluso el Homo sapiens debería ser convertido en Homo sapientissimus (un ser todavía más sabio) a quien le representaría el Homo sovieticus.

 

El material de base para la descripción de los experimentos clandestinos de los años 20 del siglo XX lo presenta para mí fuera de la literatura también el documental de Boris Rabin del año 2009 titulado “The breeding of new mankind“, una coproducción alemano-rusa rodada a base de materiales de los archivos, en lugares auténticos y con los comentarios de expertos.

 

Este documental es al mismo tiempo una descripción de la “utopía soviética sobre la creación del nuevo hombre“ o una descripción del funcionamiento de la Unión Soviética como un “laboratorio de humanos“.

 

 

¿De qué índole eran los experimentos realizados y los pretendidos?

 

  1. Transfusión sanguínea con el objetivo de frenar el envejecimiento, evitar enfermedades y prolongar la vida si ya no combatir la misma muerte.
  2. Cruces reproductorias de humanos con antropoides para lograr una nueva raza híbrida utilizada para “el trabajo duro y peligroso“.
  3. Pretensión de fecundación a la mujer soviética con espermas de los genios de entre los líderes políticos, héroes de la revolución – la creación de un banco de espermatozoides.
  4. Fijación de los reflejos condicionados (basado en la teoría de Pavlov y sus experimentos con los perros) de la gente soviética – desarrolo de la “Eugenesia social“.

 

Trataré de esbozar en breve en qué consistían dichos experimentos:

 

Ad 1: Transfusión sanguínea con el objetivo de frenar el envejecimiento, evitar enfermedades y prolongar la vida si ya no combatir la misma muerte.

 

El pionero de esta idea fue un amigo antiguo y más tarde opositor ideológico de Lenin, Alexander Bogdanov – médico, filósofo, economista y escritor de literatura de ciencia-ficción.6

 

Los experimentos con transfusiones de sangre se realizaron de manera oficial desde el año 1924 (Instituto para las transfusiones sanguíneas de Moscú), pero sus primeros experimentos, en lo que incluía a sí mismo, los hacía en privacidad ya mucho antes. El creía que la manera más rápida y natural como ir creando la sociedad de nuevas y perfectas personas era el cambio de la sangre entre los geniales líderes revolucionarios, los veteranos, los ancianos y los jóvenes sanos y fuertes y, también, entre los enfermos y los sanos. Por esta vía, según el, era posible conseguir a crear a un nuevo hombre y a una sociedad perfecta, “sana“ y “eficiente“.

 

 

Sangre como la clave de la eterna juventud (Bogdanov)

 

En 1926 se realizaron cerca de 200 transfusiones y todo parecía bien. El mismo Bogdanov se sometió 11 veces a la transfusión y se puso el nombre de animal experimental número 1. Después de cada transfusión se sentía más fuerte, más sano – probablemente le extrajeron junto con la sangre las toxinas, y la pusieron en venas una de mejor calidad. En aquel tiempo todavía se desconocían algunos de los grupos sanguíneos y tampoco se sabía nada sobre el factor Rh.

 

La última transfusión, la duodécima, le costó la vida. Cambió su sangre con un estudiante de geofísica que estaba enfermo (Kaldamasov) y con quién se conoció en 1928. El estudiante sobrevivió la transfusión y vivió hasta su 87 años de edad.

 

Ad 2.: Entrecruzamientos reproductivos de humanos con antropoides para lograr una nueva raza híbrida utilizada para “el trabajo duro y peligroso“.

 

El que realizó estos experimentos fue el biólogo, zoólogo y catedrático Ilja Ivanov, quien desarrolló un nuevo método de la fecundación artificial y, basándose en ella, intentó crear una nueva especie, un híbrido, resultado del entrecruzamiento del ser humano con los monos. Pensaba que esta nueva especie sería utilizable para los trabajos peligrosos, tales como la manipulación con sustancias químicas o el trabajo duro en las obras de construcción del socialismo.

 

¿Cómo llevaba a cabo estos experimentos? El prestigioso Instituto de Louis Pasteur de París invitó a Ivanov a la Guinea Francesa (a la capital Conacri). LLegó allí en 1926 junto con su hijo, estudiante de biología. Estaba en un ambiente natural de los monos y desde la posición de presumidos científicos blancos pretendía llevar a cabo experimentos en las mujeres negras indígenas ya que estaba convencido de que la raza negra presentaba más cercanía a los monos que la blanca.

 

Su procediemiento era el siguiente: primero cazar a los chimpancés (machos y hembras) y luego fecundar a las mujeres locales; como no encontró ninguna voluntaria fecundó a dos hembras (les puso nombres de Babet y Sivet) con esperma humano (probablemente suyo y de su hijo). Después organizó su traslado a la Unión Soviética. En Moscú las dos hembra murieron un mes más tarde y la autopsia descubrió que no estaban embarazadas. Apesar de ello Ivanov creía que este experimento un día tendría éxito. Más tarde, trasladó sus investigaciones desde Moscú a Georgia – Sujumi. (Aquí la planta experimental le fue equipada y regalada por el mismo Stalin.)

 

Continuó haciendo experimentos y fecundando a las mujeres soviéticas (voluntarias que se prestaban con afán a tales ensayos) con espermas de un orangután (le puso Tarzán). Se trataba de mujeres de “nueva consciencia socialista“ que se sacrificaban a favor del progreso.

 

Por supuesto que los experimentos fallaron. Ivanov no sabía que es biológicamente imposible crear un híbrido del humano y mono mediante una fecundación artificial debido a la diferente cantidad de cromosomas. Este hecho fue descubierto más tarde.

 

Ad. 3: Pretensión de fecundación de la mujer soviética con espermas de los genios de entre los líderes políticos– la creación de un banco de espermatozoides.

 

El autor de esta idea fue Alexander Serebrovskij, quien quería continuar con el método de fecundación de Ivanov. Era famoso por sus experimentos en genética de las aves de corral.

 

En 1929 publicó el artículo “Eugenesia en la sociedad socialista“ donde defendía las tesis sobre la fecundación artificial con el esperma de personajes destacados – p. ej. héroes de la revolución, líderes políticos. Propuso la creación de una banco de esperamtozoides para la élite política a qué los hijos de ésta en el futuro podrían procrear a sus hijos mediante la fecundación artificial. Defendía la idea de engendrar a miles de niños mediante genes de personajes destacados y el resultado pretendido debería ser el mejoramiento de las calidades intelectuales y morales de la nueva generación de gente soviética. No tenía ningun escrúpulo moral, afirmaba que las mujeres estarían orgullosas de tales hijos y que esto iría accelerando la evolución humana.

 

En un primer tiempo se prestó una favorable atención a sus ideas pero, posteriormente, se prohibió la Eugenesia por considerarla una disciplina reaccionaria, desprestigiada por la teoría racista. No obstante, el motivo principal fue otro, por lo visto. La era estalinista con su gestión autoritaria penetraba por todos lados, incluyendo la ciencia. El veto llegó entonces a base de la ideología que obstaculizaba cualquier pensamiento libre en la ciencia (aunque los científicos trabajaban en el nombre de la ciencia). Los experimentos de los años 20 dejaron de realizarse.

 

El interés por el mejoramiento del humano sobre la base biológica dejó de estar en el programa del día. En cambio, comenzó a privilegiarse la “Eugenesia social“. El Estado mismo sería el que llevaría adelante el mejoramiento del ser humano, aplicando para ello los métodos del terror y trabajos forzados, y suprimiendo al máximo la dignidad humana.

 

Ad 4: Fijación de los reflejos condicionados (basado en la teoría de Pavlov y sus experimentos con los perros) de la gente soviética – desarrolo de la “Eugenesia social“.

 

El nuevo ambiente socialista quiere educar a los indivíduos. Para ello necesita contar, al menos, con algunas bases científicas. Y las encuentra en I. P. Pavlov, premiado con el Premio Nobel. La teoría de Pavlov hablaba sobre el efecto que ejerce el ambiente externo en la persona y con el cual se está formando su personalidad.

 

Los reflejos condicionados son un resultado del ambiente, así que de ello se deduce que al humano se le puede formar mediante el ambiente externo. Este ambiente lo representa la dictadura del proletariado bajo la cual la gente puede ir modificándose.

 

No obstante en su relación al poder soviético I. P. Pavlov a menudo se declara de manera crítica. Critica a Lenin, critica la toma del poder mediante violencia, al régimen bolchevique y dice que “por las reformas sociales no sacrificaría ni siquiera la pata trasera de una rana“. Afirma: “El terror y la hambruna producen en los humanos el reflejo de servilismo“ o también: “Estamos viviendo bajo un principio cruel de que el Estado y la Autoridad lo son todo y que una persona, un ciudadano no importa nada. La vida, la libertad, la dignidad – todo está en manos del gobierno. Todos los ciudadanos están convertidos en una masa temblante de esclavos.“

 

Y de eso se trataba: crear a base del terror, miedo y violencia los reflejos condicionados se un hombre servil, un esclavo – el Homo sovieticus. El nuevo hombre soviético ha de obedecer trabajando, cumplir la voluntad del líder, dedicarse a la faena en las difíciles obras de construcción. Al hombre lo está formando la labor, ella le educa, ella es la que crea a la nueva criatura. Entonces se planteó el sistema de los campos de trabajo, el conocido archipiélago de Gulag. El que se opone, es desgastado o aniquilado.

 

Pavlov muere en el 1936, siendo enterrado como héroe militar, con toda pompa. En el cortejo funeral caminaban científicos y políticos. En su homenaje abrieron un museo. Su necrólogo pone que era el ídolo de la ciencia soviética. Sus ideas fueron realzadas y se convirtieron en un tipo de religión, en ícono de la ideología soviética, inmediatamente después de Marx, Engels y Lenin y su ciencia llegó a ser la doctrina del hombre soviético.

 

La doctrina de Pavlov era la base del nuevo experimento social – el de crear a un nuevo hombre. Pero, en realidad, la responsabilidad de ello no fue de Pavlov.

 

 

Conclusión

 

Estos experimentos pueden hoy hacernos sonreir, puesto que sabemos que lo que pretendían no se podía lograr. Los científicos desconocían entonces la Genética de la manera que lo hacemos nosotros en la actualidad; sin embargo, su actitud era ingeniosa. Su objetivo era el de crear nueva gente, leales edificadores del comunismo. Ahora bien, estos experimentos comprueban que la ideología había sustituido a la ciencia en el lugar primordial.

 

Lo interesante en estos esfuerzos soviéticos es también el hecho de que a la posibilidad de cambiar el humano en un otro, en un ser a quien nos gustaría tener, llegamos mediante la evolución de la ciencia no forzada por ideología, mediante Biología y ante todo Genética, de la cual ni los fascistas ni los comunistas sabían casi nada.

 

Hoy, tras haber escarmentado gracias a esta parte de la Historia, tomamos consciencia de la necesidad de un libre diálogo entre la ciencia, religión y filosofía. Este diálogo es imprescindible también para la solución de cuestiones bioéticas que tienen que ver con el mejoramiento del hombre. Sin embargo, se debe desarrollar este diálogo basándose en el respeto de los principio éticos y de los valores entre los cuales hay que contar el caracter sagrado de la vida y la sostenibilidad de este planeta.

7

*  Prof. Dr. Zlatica Plašienková, Facultad de Filosofía de la Universidad Comenius, Bratislava, Eslovaquia. El artículo reproduce con ligeras variantes la comunicación y publicación en: FLORIO, LUCIO; GUREVICH, BEATRIZ; URRUTIA ALBISÚA, EUGENIO (Directores de edición), DeCyR, DOCUMENTOS Y PRESENTACIONES DEL VIII CONGRESO LATINOAMERICANO DE CIENCIA Y RELIGIÓN, 1ª. Edición: DeCyR, Buenos Aires, Junio 2015 (ISBN: 978-987-45880-0-5), 301-310. Publicación en formato electrónico: www.fundaciondecyr.org. El texto forma parte del proyecto Parque científico de la Universidad Comenius de Bratislava, número 26240220086.

  1. La Sociedad Eugénica Rusa fue creada ya en el 1920 y a partir del 1922 empezó a salir su revista.
  2. Los debates actuales sobre este tema se pueden encontrar por ejemplo en la publicación Human enhancement, ed. por J. Savulescu y N. Bostrom, Oxford University Press, 2008.
  3. La cual está recordada hasta hoy por nombres de plazas y calles (en Moscú lleva su nombre incluso una parada del metro).
  4. Es una paradoja que después de diez años de existencia, en 1930 la Sociedad Eugénesica Rusa es disuelta y la eugenesia es proclamada una ciencia burguesa.
  5. En torno a la muerte de Lenin se desató un debate sobre la posibilidad de su resurrección. La Comisión Funeraria, encargada de organizar su entierro, cambió tras tres días su nombre en Comisión para la Inmortalidad. Fue construido el mausóleo con el objetivo a que sobrepasara en significado a Meca y Jerusalén. El cuerpo de Lenin fue embalsamado y el mausóleo fue proclamado „cuarta dimensión“ donde había sido superada la muerte. La simbólica forma cúbica del mausóleo representa la eternidad. También fue creada la imagen de que la muerte de Lenin no era muerte, de un Lenin vivo, ¡para siempre vivo! El mausóleo se convirtió en un monumento de la creencia en la inmortalidad. A partir de entonces pertenecería el monopolio de la muerte no a la religión, sino a la ciencia. Añadimos que el cuidado del cadáver de Lenin como si de un vivo se tratara continua hasta hoy. En 1973, después de la renovación de los carnets del partido Lenin recibió el suyo primero. (!) Desde su muerte, en su cuerpo se realizan arreglos para eliminar el envejecimiento. Después del gran arreglo del 2004 comunicaron al mundo que el cuerpo parece más joven que durante las últimas décadas. Véase más: John Gray, The Immortalization Commission: Science and the Strange Quest to Cheat Death. London: Allen Lane, 2011.
  6. La idea de una transfusión sanguínea apareció en su novela sci-fi Красная Звезда (La Estrella roja) del 1908. Hablaba de la revolución rusa en el Marte, donde el comunismo obtiene Victoria y los científicos descubren que las transfusiones regeneran el cuerpo humano. La amistad consanguínea une a todos los habitantes y los hace casi inmortales.

Año 5 | n.° 7

Novembre

2016

Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de la publicación sin la autorización expresa del editor. Se puede utilizar la información de la misma siempre que se cite la fuente.